RESEÑA DEL ÚLTIMO RETIRO CON SIFU SHI YAN MING

lotoSYM2015

ESTE AÑO, TENEMOS 2 RESEÑAS.
A CONTINUACIÓN EL RETIRO VIVIDO POR KARLA VICTORIA RINCÓN.

He de reconocer que el Kung Fu Shaolin no es para nada lo que esperaba cuando tomé la decisión de practicar un arte marcial, es infinitamente mejor.

 Viéndolo en retrospectiva, lo más complicado del retiro de Sifu Shi Yan Ming 2015 fue tomar la determinación de ir, a partir de eso todo lo demás fue muy sencillo, el proceso de inscripción, la programación, todo me pareció que estaba muy bien organizado; ni siquiera el hecho de compartir la habitación con tres personas más me resultó incomoda, era algo que tenía previsto y además se convirtió en otra oportunidad de conocer a más personas.

Viernes, 5 am. Esa noche no pude descansar bien, me sentía como niña en navidad y no podía esperar para empezar con el primer entrenamiento. Después de varias vueltas a la almohada escuché una canción bastante familiar, ¡Kung Fu Fighting! Divertida por el despertador, corrí para empezar el retiro haciendo Qi Gong y llenarme de esa peculiar y vigorizante vibración que me invade cada vez que lo practico. Al terminar la sesión, quise ir a explorar el monasterio pero me detuvo el amanecer que empezaba a pintarse en el cielo. Como un augurio de lo que sería ese fin de semana, la calma y emoción de ese momento me hizo confirmar que no había otra cosa que quisiera hacer ni otro lugar en el que quisiera estar.

Después de un rico desayuno comenzó el primer entrenamiento con Sifu. Uno se imagina que con tanto protocolo, entrenar con el gran Sifu Shi Yan Ming, auténtico monje Shaolin, sería una experiencia intimidante o incluso abrumadora, no podía estar más equivocada. Sifu, con toda su carisma -y paciencia- es el elemento que nos hace unirnos como familia. Sentir esa cercanía con él hizo que todos los entrenamientos, sin importar lo intensos que fueran, los lleváramos más allá de lo que nosotros creíamos que eran nuestros límites; indudablemente el Chi se contagia y potencializa.

Qi Gong del oso, Tai Chi con lanza y Kung Fu con lanza fueron las formas que Sifu nos compartió, además de una inspiradora plática sobre el budismo Chan y la historia del Kung Fu Shaolin, sin embargo siento que me llevo mucho más que eso. Entre más aprendo sobre el Kung Fu Shaolin más comprometida me siento, ha llenado en mí el aspecto espiritual que me hacía falta, formo parte de un grupo fraternal cuyo apoyo me ha ayudado a superar mis limitaciones físicas y es la primera vez en mi vida que estoy orgullosa de portar un uniforme. Todas estas declaraciones rondaban por mi mente antes del retiro y ese fin de semana lo pude confirmar.

Al final del último entrenamiento del domingo me empecé a llenar de ansiedad, ¡no quería que terminara! ¡aún tenía mucha energía y hambre de aprender! ¡tres días no me fueron suficientes! Con un poco de tristeza nos despedimos del monasterio y emprendimos el regreso a la ciudad, muy pronto esa tristeza se convirtió en tranquilidad y una sensación de plenitud que hasta hoy conservo.

Lunes, 5am. A pesar del cansancio que sentía después de un fin de semana tan intenso, automáticamente desperté sin ganas de seguir en la cama, solo había algo que hacía falta para empezar la semana como se debe. Enciendo mi bocina:

Everybody was Kung Fu fighting,

Those kick were fast as lightning.

In fact, it was a little bit frightening,

But they fought with expert timing

Ahora sí estaba lista para regresar a la rutina.
Bears

 

 AHORA, EL RETIRO DESDE LA EXPERIENCIA DE SEBASTIÁN PALACIOS

“Voy a vomitar; ¿por qué esta tan lejos el fin de la rueda?; me hierven los muslos; no puedo respirar; creo que estoy a punto de desmayarme pero lo peor es este dolor de madrugar, esta jaqueca matutina que arruina todo el día. ¿Seis de la mañana? esto es demasiado marcial para mi, esto es demasiado…”

Mañana comienza el retiro pero todo esto esta conmigo, sufro. Recuerdo al maestro Sheng- El sufrimiento no es real. El dolor, si. – Detengo los pensamientos y me subo a la camioneta que nos va a llevar al Monasterio desde Club Loto Blanco.

Estamos en el comedor esperando la llegada de Sifu. Los Shi Xiong calientan para la exhibición de bienvenida. Yo estoy sentado y no tengo idea de por que me sudan las manos. Aparece Sifu e inmediatamente tengo la sensación clara de que hay algo raro con él, no se parece a nadie mas (nada que ver con que él era uno de los unicos dos asiáticos en el lugar).   Conforme avanza la exhibición me doy cuenta del porque del sudor, de alguna forma mi cuerpo lo anticipaba, iba a presenciar “actos temerarios de la mas salvaje índole”.

6:25 am. El trayecto que uno tiene que recorrer en los entrenamientos al aire libre es considerable pero cuando uno lo recorre en modalidad zoológico es interminable, infinito… son esos momentos en lo que dudo con todo el corazón acerca de la validez de la idea de la impermanencia. El dolor y la falta de aire es mucho mas intenso de lo que mi sufrimiento pudo anticipar y ahora estoy casi seguro de que me voy a desmayar (ojala, así podría descansar un momento).

6:50 am. Mantener la posición de MaPu hasta las 7:00 am. Este es el momento en el que me doy cuenta de que el parecido del Shi Xion (encargado del entrenamiento) con Steven Seagal no es vano. Siento las piernas como si Nico me hubiera apaleado.  Por otro lado estoy completamente seguro de que no voy a vomitar y que no duele tanto despertarse temprano.

Mi impresión de Sifu desde la primera vez que lo vi entrar en el comedor es que, por decirlo de alguna manera, esta enseñando Kung fu en todo momento, mientras camina, habla ó enseña la Forma de Lanza, en cualquier situación hay una calidad que permanece. No pude evitar seguirlo con la mirada todo el tiempo que me fue posible durante el retiro. Trate de ser cauteloso para no parecer un fanático. Pero quise aprovechar la oportunidad de observar a alguien que parece estar presente en todo momento. Extensión y !Pop¡.

Sin duda esta calidad de presencia hace que mas cosas estén disponibles. Los entrenamientos dirigidos por Sifu de alguna manera adquirían parte de la calidad de su presencia. En algún momento uno puede extenderse un poco mas; hay algún movimiento que adquiere un poco mas de explosión; hay alguna mejor postura, por un instante. Increíble. (No soy fanático, insisto)

Es de noche y estamos todos sentados escuchando a Sifu Hablar. Cuenta un poco de la historia del Templo Shaolin y algunas historias respecto a enseñanzas Budistas. Termina la historia de los cuatro pozos y de pronto ¡Pop! -Do you know what i mean? – dice Sifu mientras toma rápidamente una de sus piernas y la sube a la altura de su rostro hasta que besa su pie. Magnifico -pienso- y me dan ganas de reír, me contengo y percibo el olor a pomada del tigre, árnica y sudor en la habitación ¡Magnifico!

retiroSYM2015

 

 

 

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