Tercer seminario internacional en Buda Rojo, Colombia

 

Buda rojo3Llegar a Bogotá fue sorprendente, tan rodeada de montañas y neblina; Leonardo Garavito (director de Buda Rojo) nos recibía en el aeropuerto y fue el primer encuentro de este año con el Maestro Shi Heng Sheng (director de Club Loto Blanco).

MIÉRCOLES: los alumnos de Buda Rojo, presentaron exámenes tanto de Tai Chi como Kung Fu. Sin importar los nervios manifestados en risas y lágrimas, los alumnos pusieron el corazón en cada postura y cada forma.

JUEVES: el día previo al seminario se aprovechó para conocer el Parque Natural Chicaque, bosque de neblina con una vista bellísima hacia un valle rodeado de montañas. La combinación de este mágico lugar con la compañía, resultaron una experiencia enriquecedora e inolvidable. Sólo queda agradecer la hermosa familia que sigue creciendo en otro punto sobre la Tierra y que nos permite conocer diferentes formas de vida; todo esto gracias al esfuerzo tanto del Maestro Shi Heng Sheng como de Leonardo Garavito quién en tan sólo dos años ha hecho crecer el número de practicantes al doble.

Las mañanas del seminario estuvieron dedicadas a aprender una forma de garrote. Desde los movimientos básicos hasta saltos y posturas de mayor complejidad, lo genial, ver tantas personas de diferentes edades y condiciones de vida reunidas practicando y dando su máximo esfuerzo.

En seguida ejercitábamos los primeros ejercicios de Yi Jin Jing, Chi Kung enfocado a fortalecer músculos y tendones. El calor del ambiente junto con el Chi de todos, inundaron el salón, y en unos cuantos movimientos sudábamos intensamente.

Las tardes estaban dedicadas a trabajar Tai Chi de la Familia Yang, la forma de 16 movimientos en específico. Una clase muy concurrida por la visita de practicantes de otras escuelas. El interés de las personas era sorprendente, había quienes venían de la frontera con Ecuador sólo para el seminario.

Al término de cada día, practicábamos Tai Chi – Chi Kung para la salud, ejercicios suaves, sencillos y profundos. Era un ambiente tranquilo, con lluvia de fondo, era el atmósfera ideal para la relajación y hacer un buen cierre.

Entre clase y clase, entre práctica y práctica, la filosofía estaba presente. Al contar la historia de Shaolin, la filosofía del Yin – Yang, el maestro Sheng inspiraba a varios con sus palabras. Escuchar las historias y anécdotas son un motor para querer profundizar en nosotros mismos a través de estas artes marciales tan bellas.

Y cómo hemos escuchado tantas veces, “Un dedo es débil, pero cinco dedos son muy fuertes”. La unidad y caminar hacia un mismo objetivo nos ha llevado lejos como escuelas.

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